Una serie de sismos, el mayor de magnitud 5,6, sacudió Guatemala el 8 de julio por la tarde. El primer temblor, de magnitud 5,2, tuvo su epicentro en el departamento de Escuintla. Le siguieron varias réplicas con epicentros en Escuintla y Sacatepéquez. Edificios fueron evacuados como medida preventiva y se activaron las alertas sísmicas en distintos puntos del país. Las autoridades indicaron que no hubo víctimas ni daños materiales, pero instan a la población a mantener la vigilancia. El presidente Bernardo Arévalo pidió seguir estrictamente los protocolos, recordando que el país ya vivió sismos devastadores, como el de 1976, que dejó cerca de 23.000 muertos.
