Científicos de la Universidad James Cook descubrieron en una selva tropical remota del norte de Queensland una nueva especie de insecto palo llamada Acrophylla alta. Este fásmido mide 40 cm y pesa 44 gramos, lo que lo convierte en el insecto más pesado jamás registrado en Australia. Su gran tamaño podría ser una adaptación evolutiva al clima húmedo y frío de su hábitat. Vive en lo alto del dosel de los árboles, por lo que rara vez se lo ve. Solo cae al suelo si lo arrastra un ciclón o lo deja caer un ave. Los científicos lo identificaron gracias a sus huevos únicos, con texturas y formas distintas a otras especies.
