El crucero MV Hondius, con más de 140 pasajeros de 20 nacionalidades, fondeará frente a Tenerife sin atracar. Los pasajeros serán trasladados en lanchas y luego en autobuses sellados hacia vuelos de repatriación. Tres personas murieron a bordo y otras fueron hospitalizadas en Cabo Verde y Países Bajos. El Gobierno español autorizó la operación a pedido de la OMS, lo que generó fuertes críticas de la oposición y del Gobierno de Canarias
