La docente Laura Noemí Duarte, de Benjamín Aceval, denunció ser víctima de la llamada “mafia de los pagarés”. Ella solicitó un crédito de G. 2 millones con la empresa Crediprofe (actual Mburuvicha Créditos) y firmó un solo pagaré. Sin embargo, posteriormente aparecieron cuatro pagarés de G. 7 millones cada uno, lo que elevó la deuda a G. 28 millones. La mujer enfrenta embargos judiciales, aunque actualmente están suspendidos. Además, denunció que las demandas fueron iniciadas por Lidia Mabel Estigarribia Quintana, de la empresa Eda y Asociados, con quien asegura nunca haber tenido trato. Duarte pide la nulidad de la notificación, ya que se consignó erróneamente que vive en Itá, cuando en realidad reside en Benjamín Aceval. El caso expone la gravedad de los intereses abusivos y la falta de control en el sistema financiero informal.
