Autoridades nacionales e internacionales confirman que Paraguay ya no es considerado un corredor central para el tráfico de cocaína hacia Europa y Estados Unidos.
- El cambio responde a operativos más estrictos en puertos y aeropuertos, además de cooperación regional.
- Sin embargo, el país sigue siendo utilizado como punto de tránsito secundario y de acopio.
- Expertos advierten que las organizaciones criminales se adaptan rápidamente y buscan nuevas rutas.
Un logro parcial en la lucha contra el narcotráfico, que exige mantener la vigilancia y cooperación internacional.
